Blog
Embalaje para comercio electrónico: menos aire, más eficiencia

Quien ha comprado alguna vez por internet conoce la escena: una caja enorme, un producto pequeño en una esquina y un montón de papel o plástico de relleno para ocupar el hueco. Es una imagen cada vez menos aceptable, tanto para el consumidor como para el legislador europeo, y también para las cuentas de resultados de quienes venden y envían.
El comercio electrónico ya pesa en el cartón
Según los datos del sector del cartón ondulado en España correspondientes a 2025, la logística y el comercio electrónico concentran alrededor del 9 % de la demanda. No es el mayor cliente, pero sí uno de los más exigentes: los envíos individuales requieren cajas que aguanten manipulaciones repetidas, múltiples trayectos y formatos muy variados.
Lo que dice la nueva normativa
El Reglamento europeo de envases y residuos de envases, aplicable desde el 12 de agosto de 2026, introduce un límite al espacio vacío en los envases de transporte y de comercio electrónico: como máximo el 50 % del volumen interior de un paquete podrá estar vacío, contando también el material de relleno. Esta exigencia será plenamente aplicable a partir del 1 de enero de 2030, y la Comisión Europea publicará antes de 2028 los métodos armonizados para calcular esa proporción.
La norma admite excepciones cuando el volumen adicional sea necesario para proteger el producto durante el transporte. Es decir, no se trata de sacrificar la protección, sino de dejar de enviar aire.
Por qué una caja a medida sale rentable
Ajustar el tamaño del embalaje a su contenido tiene beneficios que se acumulan en toda la cadena:
- Menos material: se usa menos cartón y menos relleno por envío.
- Más bultos por palé y por camión: se optimiza el espacio de almacenamiento y transporte.
- Menores costes logísticos: muchas tarifas de paquetería dependen del volumen además del peso.
- Menos devoluciones por daños: un producto bien sujeto en su caja se mueve menos y se estropea menos.
- Mejor experiencia de desembalaje: el cliente recibe un paquete limpio, sin exceso de relleno.
Cómo empezar a optimizar
El primer paso es conocer el catálogo real de productos enviados y las medidas de cada uno. Con esa información se puede reducir el número de formatos de caja, ajustar las dimensiones a las referencias más habituales y valorar soluciones a medida para los productos de mayor volumen de ventas. Existen además herramientas de cálculo que simulan cómo se agrupan los productos dentro de una caja y ayudan a elegir el tamaño más eficiente.
También conviene revisar las protecciones interiores. En muchos casos es posible sustituir el relleno plástico por soluciones de cartón: calces, separadores o estructuras que sujetan el producto sin añadir materiales difíciles de reciclar.
Reutilización y envíos de vuelta
La normativa europea apunta también hacia la reutilización de determinados envases de transporte y comercio electrónico en los próximos años. Esto abre la puerta a cajas diseñadas para varios usos o para facilitar las devoluciones, un campo en el que la ingeniería del embalaje tendrá mucho que aportar.
Un reto de diseño y de servicio
Para el fabricante de embalajes, el comercio electrónico supone pasar de vender grandes series estándar a ofrecer flexibilidad: tiradas más ajustadas, plazos cortos y asesoramiento en el diseño. Para la empresa que vende online, supone mirar el embalaje no como un gasto inevitable, sino como una palanca de ahorro y de imagen de marca.
En Comercial Fama acompañamos a nuestros clientes en este camino, desde el análisis del producto hasta el diseño y la fabricación de la caja más adecuada. Si envías productos por internet y crees que tus paquetes llevan más aire del necesario, es un buen momento para revisarlo.
